El sitio donde se deposita una partícula determinada depende de tres fases:

  1. Las propiedades aerodinámicas de la partícula: tamaño, forma, velocidad y densidad.
  2. Circunferencia y forma de la vía respiratoria.
  3. Ritmo respiratorio.

Las partículas entre 0.5 y 5 mm de diámetro tienden a depositarse en los alvéolos y bronquiolos respiratorios y pueden, en ciertas condiciones, causar un grupo de enfermedades conocidas como neumoconiosis. Las partículas más grandes, en general, se depositan en las vías aéreas que llegan a los pulmones. Por lo tanto, el efecto del polvo inhalado depende del lugar donde se deposite y de sus propiedades tóxicas y antigénicas.

Respuestas al depósito de polvo
El polvo inhalado que se deposita en las vías centrales del pulmón puede inducir una o más de las siguientes cuatro respuestas básicas:

  1. Constricción de las vías respiratorias inducidas inmunológicamente.Incluye las reacciones tipo I1 y tipo III2, y se denomina asma ocupacional.
  2. Constricción en las vías respiratorias inducida farmacológicamente.
  3. Irritación aguda y broncoconstricción refleja.
  4. Respuesta no específica al polvo, por ejemplo bronquitis crónica. Este tipo de respuesta no se relaciona con las propiedades tóxicas del polvo o con su propensión a generar una reacción inmunológica.

Neumoconiosis
Este término significa literalmente polvo en los pulmones. Sin embargo, no todos los polvos que se pueden depositar en los pulmones causan enfermedades, de modo que la definición más aceptada es la de la Organización Internacional del Trabajo, que establece que la neumoconiosis es la acumulación de polvo en los pulmones y la reacción de los tejidos ante su presencia. Se entiende por polvo a un aerosol compuesto de partículas sólidas inanimadas.

Respuestas Fisiológicas
Los pulmones tienen hasta cierto punto pocas maneras de responder a la carga de polvo que se les presenta. Fisiológicamente se pueden identificar dos patrones de respuesta: la alteración obstructiva y la alteración restrictiva.

Alteración obstructiva
Se caracteriza por una reducción en el flujo del aire espirado, por lo general asociada a un aumento de la resistencia de las vías respiratorias, a una pérdida de la elasticidad pulmonar, o a ambos.

Desde el punto de vista fisiológico, la alteración obstructiva se debe sobre todo a anormalidades difusas o locales de la elasticidad pulmonar, causadas por alteraciones destructivas de las vías respiratorias o alrededor de ellas por depósitos de polvo. En la neumoconiosis simple, estas alteraciones pueden ser lo suficientemente graves como para modificar la distribución del aire inspirado y producir pequeños desajustes entre la ventilación y el flujo sanguíneo. En consecuencia, dichas alteraciones pueden incapacitar a las personas para realizar actividades pesadas, pero no para actividades ordinarias o en estado de reposo.

Alteración reestrictiva
Se caracteriza por una reducción en el volumen pulmonar y en la capacidad respiratoria, que por lo general se producen sin un aumento de la resistencia del flujo del aire o hiperinflación. El patrón restrictivo también se asocia con una distensión pulmonar, una reducción de la superficie de intercambio de gases y un engrosamiento de la pared alveolar.

En el siguiente cuadro se muestran el agente, la patología y la lesión funcional asociada con la neumoconiosis:

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